5minutos
Elige uno de estos patrones de respiración.
Inhala 4, retén 2, exhala 6, siempre por la nariz. Un ritmo lento de cinco respiraciones por minuto, próximo a la llamada frecuencia de resonancia cardiovascular. Favorece la sincronización entre respiración y ritmo cardiaco y puede aumentar la variabilidad de la frecuencia cardiaca, asociada a una mejor regulación autonómica.
Busca una postura cómoda, con la espalda firme si es posible. Puedes empezar con los ojos abiertos: a medida que el patrón de respiración se vaya ajustando, tal vez prefieras cerrarlos y dejarte guiar por el sonido de los cuencos.
Aviso de práctica
Respira siempre de forma cómoda, sin forzar. Si notas mareo, falta de aire, hormigueo, dolor o cualquier otra molestia, interrumpe el ejercicio y vuelve a respirar con normalidad. Las retenciones nunca deben resultar angustiosas. Si tienes alguna afección respiratoria o cardiovascular, estás embarazada o tienes dudas sobre si estas prácticas son adecuadas para ti, consulta previamente con un profesional sanitario.
Toca el cuenco y ¡al lío!