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El Frente Antipantallas

El Frente Antipantallas

Por qué Yoga Grund Málaga no tiene redes sociales.

Ilustración de Don Quijote a caballo, lanza en ristre, cargando contra un gigantesco robot con forma de teléfono móvil, con molinos de viento al fondo

Hace tiempo que dejé de creer que las redes sociales sean una herramienta neutral. Y no creo que sea una cuestión de responsabilidad individual, de «hacer un uso responsable». Igual que una máquina tragaperras no está diseñada para que juegues cinco minutos y te marches tan ufano y campante, las grandes plataformas no están diseñadas para ayudarte a vivir mejor. Ni muchísimo menos. Están diseñadas para capturar y vender tu atención. Y cuanto más tiempo permanezcas dentro, mejor les va el negocio.

Libros como El valor de la atención, de Johann Hari, Minimalismo digital, de Cal Newport, o Cómo no hacer nada, de Jenny Odell, ponen nombre a algo que todos hemos experimentado: la sensación de que cada vez cuesta más leer un libro durante una hora, mantener una conversación sin mirar el teléfono o, simplemente, aburrirse.

El yoga persigue justo lo contrario. El yoga consiste, entre otras cosas, en entrenar la capacidad de permanecer. Respirar. Sentir. Observar. Volver una y otra vez al mismo lugar. Por eso he decidido que Yoga Grund no tendrá presencia en redes sociales. Solo esta página web. Una página web es, en cierto modo, un cartel en una calle tranquila. Está ahí, contiene la información necesaria. Si alguien quiere encontrarla, la encontrará. No hace falta alimentarla cada día con fotos, vídeos, frases inspiradoras o polémicas para satisfacer a un algoritmo, por otra parte, insaciable. Puede permanecer semanas, meses, sin cambiar una sola línea y seguir cumpliendo su función. Las redes sociales, en cambio, obedecen a otra lógica. Exigen actividad constante. Premian la frecuencia antes que la profundidad. Obligan a competir por un recurso escaso: la atención. Si dejas de publicar, desapareces. No, no quiero dedicar mi tiempo a esa competición.

¿Es una decisión un poco quijotesca? Sin duda.

¿Voy a cambiar yo solo el modelo de negocio de Silicon Valley? Me temo que no.

Pero supongo que todas las batallas empiezan con una pequeña deserción. Esta es la mía. Así que sí, amigos, amigas: Yoga Grund Málaga forma parte oficialmente del Frente Antipantallas.

Y si lo que yo digo no te convence, igual estos enlaces sí:

— Yoga Grund Málaga